jueves, 16 de febrero de 2017

[CCOO Sanidad País Vasco] Osakidetza continúa externalizando servicios sin dar ninguna explicación, esta vez en informática

'Para CCOO las consecuencias de esta nueva privatización serían nefastas, ya que se pone en manos privadas la gestión de un servicio indispensable para garantizar la asistencia, se perderían puestos relacionados con los departamentos de informática y supondría una precarización del empleo. Y todo esto lo hace Osakidetza a escondidas sin dar ninguna información a las organizaciones y dándosela tarde y mal a las personas afectadas.

CCOO rechazamos la intención de Osakidetza de externalizar su servicio informático a través de EJIE, sociedad de derecho privado perteneciente al Gobierno Vasco, que presta servicios informáticos a entidades públicas y privadas y que a su vez, subcontrata las adjudicaciones que recibe a terceros. Es decir Osakidetza adjudica un servicio propio a una empresa privada que, a su vez, lo adjudica a otra.

Para CCOO  las consecuencias de esta nueva privatización serían nefastas, ya que se pone en manos privadas la gestión de un servicio indispensable para garantizar la asistencia, se perderían puestos relacionados con los departamentos  de informática y supondría una  precarización del empleo. Y todo esto lo hace Osakidetza a escondidas sin dar ninguna información a las organizaciones y dándosela tarde y mal a las personas afectadas. Desde octubre de 2015 que EJIE presentó el plan de Reorganización de Recursos del Área Informática hasta el 18 de julio de 2016 que se aprobó, nadie nos ha dado ninguna información oficial, a pesar de que Osakidetza reconoce, literalmente, que "La integración de Infraestructuras y Operaciones de Osakidetza en EJIE obliga a replantear la estructura de Osakidetza" (incluido su personal, visto lo visto). La Consejería de Salud vuelve a las andadas, funcionando a escondidas como tanto le gusta: Todo para el pueblo pero sin el pueblo.
Lo que verdaderamente hay detrás de este plan es que a la Dirección de Informática de los servicios centrales se les ha privado de competencias a la hora de gestionar la red informática global y los ordenadores centralizados, pasando todo ello a EJIE. Lo que Osakidetza está permitiendo ahora, en lugar de defender los derechos de las trabajadoras y los trabajadores y pelear por mantener su plantilla garantizando trabajo público de calidad, es dar un paso más y perder el control del personal informático de los centros para posteriormente hacer lo mismo su trabajo.
Lo primero que nos dejan claro como premisa para la restructuración es que "MÁS PERSONAL, NO", que es como decir "LOS EVENTUALES FUERA". Nosotros decimos que, en estos tiempos de crisis, nos parecería bien si el mensaje fuera "MÁS GASTO, NO", pero que tal y como se están haciendo las cosas en los últimos años "reducir gasto" no pasa por "reducir personal".

"MÁS GASTO, NO" se consigue EVITANDO EL DERROCHE ACTUAL: dejando de pagar, siempre a las mismas empresas y durante años, millones de euros en pago siempre por los mismos programas. Cada gran concurso promete hacerlo todo y sustituir lo anterior, y como no se cumple en lugar de penalizar a las empresas se les premia con nuevos concursos o ampliaciones de concursos. Así nacen Osabide, Osabide AP, eOsabide, PCH, Osabide Global, Clinic, Global Clinic, Zaineri, Zaineri Berria, Osanaia, …, todo un cúmulo de imaginación a la hora de poner nombres "parecidos pero diferentes" que justifiquen nuevos gastos.

El gasto en informática se reparte muy bien: el trozo grande se lo llevan las empresas de TIC del "país" (fundamentalmente Bilbomática e Ibermática), y como no dan solución a las necesidades reales de los clínicos, se adquiere informática a precio de oro a través de empresas del mundo sanitario, como Grifols, Baxter, Palex, Monlycke, General Electric, etc, Ello conlleva que, por ejemplo, el personal de enfermería tenga que utilizar para cada tarea una tablet, un pda, un portátil, un lector de código de barras o una tarjeta inteligente diferente, hasta tener la sensación de que tenemos más material informático que en cualquier comercio especializado.

El ejemplo del CAU es impresionante: durante los primeros años de funcionamiento, el 95% del trabajo ha sido el de cambio de contraseñas. Poco a poco se les va "enseñando" a hacer trabajo de los técnicos de la casa, dejando en sus manos nuestros ordenadores y datos confidenciales, pero claro, con esta filosofía se es incapaz de responder con eficacia a los problemas reales de los usuarios, en un mundo tecnológico tan cambiante.

Por eso no es de extrañar, por ejemplo, que en el hospital Donostia haya dos informáticos eventuales por encima de plantilla trabajando durante todo el año y desarrollando software. Software que tarde o temprano será copiado por las empresas externas, cuando les venga bien y se les pague todo lo que piden claro. Todo esto, con mensajes de "somos la comunidad más avanzada en Tecnologías de la Información". No vamos a ser nosotros los que vayamos en contra de este mensaje. Pero la realidad es la que es: fuimos LA PRIMERA COMUNIDAD en informatizar todos los servicios de urgencias, fuimos de las primeras comunidades en empezar a utilizar la historia clínica electrónica tanto en hospitales como en la atención primaria (en nuestro caso, ya para el año 2000 teníamos un desarrollo muy grande), y hemos acabado siendo DE LAS ÚLTIMA COMUNIDADES de España en implantar la receta electrónica.

Todo esto demuestra una vez más el desprecio de la Consejería de Sanidad por la negociación. Continúa  actuando  de espaldas a los acuerdos de NO privatización alcanzados en la Mesa Sectorial de Osakidetza, y que se plasmó en el Acuerdo regulador de condiciones de trabajo, que permanece en vigor actualmente, y en Mesa General de la función pública. Ambos firmados por CCOO.

Por todas estas razones desde CCOO, exigimos a Osakidetza que paralice la externalización de su personal y cumpla con los acuerdos firmados.'

Fuente: Comunicado de la Federación de Sanidad de CCOO de Euskadi de 09/02/2017