'El texto reconoce que la entrada de entidades privadas, especialmente con ánimo de lucro, ha fragmentado la asistencia, debilitado la capacidad de control de las administraciones y generado importantes déficits de transparencia en el uso de los recursos públicos, y apuesta por fortalecer la gestión pública como la vía más segura para garantizar el derecho a la protección de la salud.
Entre los aspectos más positivos, la FSS‑CCOO destaca:
1. La derogación expresa de la Ley 15/1997, que abrió la puerta a las “nuevas formas de gestión” y se ha utilizado como soporte de concesiones, PFI y otros modelos privatizadores.
2. La declaración de la gestión directa por las administraciones públicas como forma preferente de gestión de los centros y servicios del SNS, relegando la gestión indirecta a un carácter excepcional y sometido a condiciones estrictas.