'El Consejo de Ministros ha aprobado el
Anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional
de Salud (SNS) con el objetivo de garantizar la prioridad de la gestión
pública en la organización, provisión y administración de los servicios
sanitarios. El texto normativo establece un marco jurídico
que refuerza el carácter universal, equitativo, transparente y de
calidad del SNS, alineado con los principios de sostenibilidad y buen
gobierno.
El texto reconoce como principios
fundamentales del SNS la universalidad, accesibilidad, sostenibilidad,
calidad, eficiencia, transparencia, equidad, solidaridad, participación y
colaboración. Su aplicación alcanza a todos los centros, servicios y
establecimientos del SNS, reforzando el papel de las administraciones
públicas en su titularidad y gestión.
La gestión directa se define como la prestada:
- Por la propia administración sanitaria competente.
- A través de entidades del sector público institucional estatal, autonómico o local.
- Mediante
consorcios sanitarios constituidos entre varias administraciones o
entidades públicas, cuya regulación se detalla en el artículo 5 del
texto.
Gestión indirecta: carácter excepcional y evaluación previa
El anteproyecto limita la gestión indirecta a situaciones excepcionales, permitiéndola solo cuando: